Contexto
Investigación en archivos familiares o municipales sobre una cartilla de racionamiento y una carta de 1945. Reto de gestionar la economía doméstica en la Región de Murcia durante los "años del hambre", comparando precios oficiales y estraperlo bajo vigilancia institucional
Manuel trabaja como peón en una de las obras de reconstrucción del centro de Murcia, mientras que su mujer, Josefa, realiza jornadas extenuantes en una fábrica conservera de la huerta durante la campaña. A pesar de contar con dos salarios en una familia de cuatro miembros, la realidad de la autarquía en 1945 convierte la economía doméstica en un ejercicio de equilibrismo.
La vida transcurre entre las cartillas de racionamiento y las visitas obligadas al estraperlo en la Plaza de las Flores, donde el precio del pan blanco o el aceite de oliva triplica el oficial. Este mes, la situación se ha vuelto crítica: además de los gastos habituales en carbón, jabón y el remiendo de la ropa de los niños, un brote infeccioso ha obligado a la familia a pagar una consulta médica privada y adquirir sulfamidas en el mercado negro. En las colas que se forman frente a los puntos de abastos en San Pedro, el murmullo de las mujeres, que se enfrentan al control de los fielatos, no solo habla de hambre, sino de la imposibilidad de afrontar un sistema donde los precios suben mientras los salarios permanecen congelados por el control estatal.
Los precios de los productos en el mercado oficial (cartilla) y los del Mercado Negro (Estraperlo) son estos:
- Pan 5 kg/semana: 2,50 pts / 25 - 40 pts
- Aceite de oliva 1 litro: 3,80 pts / 15 - 25 pts
- Tocino 500 g: 2,75 pts / 15 - 20 pts
- Huevos (4 unidades): 2,40 pts / 8 - 12 pts
- Arroz / Legumbres 2 kg: 4,00 pts / 12 - 18 pts
- Azúcar 500 g: 1,15 pts / 10 - 15 pts
- Patatas 4 kg: 2,00 pts / 8 - 10 pts
Los gastos mensuales de la familia son:
- Alimentación: Racionamiento (120 pts) + Suplemento estraperlo necesario (150 pts).
- Vivienda y suministros: Alquiler habitación, agua y luz (60 pts).
- Limpieza y hogar: Jabón de tajo, sosa y alumbrado (30 pts).
Otros gastos [extras]:
- Gasto extra Ropa y calzado: Arreglos y telas básicas para 4 personas (50 pts).
- Gasto extra sanitario: Consulta médica (25 pts) + Medicinas/Sulfamidas (40 pts).
Los ingresos familiares son: El sueldo de un peón de la construcción ronda las 15 pesetas diarias, mientras que Josefa, por el mismo tiempo de trabajo en la conserva, apenas llega a las 9 pesetas debido a la brecha salarial de la época.
Manuel y Josefa están más preocupados de lo habitual ya que este mes uno de sus hijos cayó enfermo y tuvieron que que llevarlo al médico y comprar medicinas. Este gasto extra complica la ya dificultad económica de la familia.
Tarea a realizar
Elaborarás un informe de solvencia familiar en el que deberá figurar:
- Las diferencias porcentuales de los precios de los artículos en el mercado oficial [cartillas] y los precios de esos mismo artículos en el Mercado Negro [estraperlo].
- El balance mensual de ingresos frente a los gastos en alimentos (oficial vs. estraperlo), suministros (agua, luz...), limpieza, y gastos extra ropa y sanitario.
- Las localizaciones geográficas de tu municipio -o en su defecto de la ciudad de Murcia- relacionados con la actividad económica y asistencia social [antiguos fielatos, centros de Auxilio Social o mercados] que fueran relevantes en esta época.
- Analizar cómo la brecha salarial y la carestía de vida actuaban como mecanismos de dominación social. Incluye algunas de las posibles maneras que tenían las mujeres de evitar estos controles.
Los Saberes Básicos asociados a esta tarea competencial son:
- Fundamentos ideológicos del régimen franquista, relaciones internacionales y etapas políticas y económicas.
- La metodología histórica: el manejo, selección y tratamiento de la información. La importancia de la historia local
Para realizar el informe utilizarás un procesador de textos (ver material de apoyo sobre procesadores de texto); también podrás usar el modelo que encontrarás aquí.
Los fielatos eran, en esencia, aduanas municipales. Su nombre oficial era "Estaciones de Arbitrios", pero todo el mundo los conocía como fielatos porque allí se encontraba el "fiel" (la aguja de la balanza) que pesaba las mercancías para calcular el impuesto. Si querías meter una gallina, un saco de patatas o una arroba de vino en la ciudad, tenías que pasar por el fielato y pagar el arbitrio (un impuesto municipal de consumo).
Funcionamiento. Ubicados en las entradas principales de las ciudades (carreteras, puentes o puertas de la antigua muralla), los fielatos eran edificios pequeños con un par de guardias de uniforme gris. Su funcionamiento se basaba en tres pilares: La Declaración Obligatoria Cualquier persona que entrara a la ciudad con mercancías debía detenerse. El guardia preguntaba: "¿Algo que declarar?". Si declarabas: Pagabas la tasa y podías pasar. Si no declarabas y te pillaban: Te enfrentabas al decomiso y a una multa que podía hundir la economía familiar del mes. El Control del Racionamiento En los años 40, el fielato no solo cobraba impuestos, sino que vigilaba que nadie metiera comida fuera del control del Estado. Durante la autarquía, estaba prohibido el libre comercio de alimentos básicos (trigo, aceite, carne). El fielato servía para detectar el estraperlo. El Registro y la Picaresca Los registros eran constantes. Los guardias usaban unas varillas metálicas largas llamadas "caladores" que clavaban en los sacos de paja o carbón para comprobar si dentro había comida escondida (como chorizos o piezas de tocino).